La paz, camino para la fraternidad

La paz es un don de Dios y un desafío para la buena política; ésta ha de ejercerse con caridad, enriquecida con las demás virtudes humanas, como la justicia, el respeto mutuo y la honestidad, siempre al servicio de los derechos humanos. Leer nota…

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La buena política está al servicio de la paz

“La política, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de la caridad”, escribe el papa Francisco en su mensaje para para la 52ª Jornada Mundial de la Paz que se celebrará el próximo 1° de enero de 2019 con el lema “La buena política está al servicio de la paz”. Leer nota…

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El poder de la no violencia

Pensar en comunidades pacíficas sostenibles debe incluir el respeto a la vida de manera integral, para así crear estructuras de pensamiento y acción conducentes a la calidad de vida. Debemos partir del concepto de la unidad y la totalidad, en virtud del cual todos estamos inter-conectados y nuestras acciones afectan esa gran unidad. Leer nota…

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La pasión por la Paz debe continuar

La construcción de la paz es una obra artesanal que requiere pasión, paciencia, experiencia y tesón. La Paz es la consecuencia de la justicia, la igualdad, libertad, prosperidad, solidaridad, es necesario, que cada ser humano tenga la oportunidad de desarrollar su potencial y que sus necesidades básicas estén resueltas. Leer artículo…

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La “paz sostenible” no encuentra cabida en medio de conflictos

“Una política para la paz”, fue el mensaje revelador derivado del 5º Foro de Estocolmo sobre Paz y Desarrollo, precisamente el desafío que tiene el mundo por delante en medio de conflictos y disturbios. Ese reto se centra en cómo se puede promover la paz y el desarrollo con la agitación política que hay en diversas partes del mundo. Leer nota…

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La Paz como “la obra de la Justicia”

Si miramos de manera realista la situación actual del mundo, lo que más falta es precisamente la paz. Tenemos que empeñarnos para conseguir ese mínimo de paz que hace la vida más apetecible: la paz interior, la paz en la familia, la paz en las relaciones laborales, la paz en el juego político, la paz entre los pueblos y la paz con Dios. Seguir leyendo…

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