Día Mundial contra las Represas – 14 de marzo

Por Juan Yahdjian *

Ayer, mientras marchaba con los docentes, movilizados por salarios dignos, sabiendo del paro de los trabajadores de la salud, en vísperas de un aniversario más de los que luchamos en contra de las represas y por un ambiente sano, hacía la reflexión siguiente, “todo responde a un mismo modelo”.

-Un pueblo educado es difícil de conformar, sabe sus derechos y deberes, se rebela ante la injusticia y exige un trato digno.

-El maestro, preocupado porque le cuesta llegar a fin de mes con salarios magros y no actualizados, no rinde a la altura de lo que los alumnos necesitan. Los mismos alumnos que deben tolerar infraestructuras caducas y presupuestos exiguos.

-El modelo tiende a fragmentar la sociedad, un pueblo unido no es fácil de dominar ni convencer. Una mala educación estatal motiva a los que pueden acceder a escuelas privadas promoviendo una educación de “elite”, contra la “educación deficiente” de la mayoría.

-Un pueblo sano es un pueblo libre, el modelo lo enferma para dominarlo mejor. Las represas, entre otros ataques al ambiente, lo enferman porque maltratan el agua que es nuestro principal componente; el agua estancada es un caldo de cultivo para vectores y otras infecciones que atentan contra nuestra salud. La vida de los peces y del resto de los componentes de los ríos y sus costas sufre las consecuencias y repercute en nuestra calidad de vida.

-Las represas aumentan la profundidad del río. Los transforman en canales de navegación (hidrovías) de barcazas de gran porte que se llevan nuestros productos primarios, como la madera, la pasta de papel, la soja etc.(más saqueo). El modelo favorece a los grandes productores, exportadores, dueños de la tierra, bancos y gobierno de turno, concentra la tierra y las riquezas y expulsa a los pequeños de sus chacras, promueve los monocultivos y por ende el uso masivo de venenos que también atentan contra nuestra salud.

-El modelo lucra con la enfermedad por eso no promueve la salud.

-Los hospitales públicos en baja y las clínicas privadas en alza.

Consecuencias del Modelo Productivo actual:

  • Empobrece a la población en general y enriquece a los más ricos.
  • Degrada los suelos, el agua y el resto de bienes naturales.
  • Envenena nuestro hábitat gracias a las grandes plantaciones de monocultivos, como la soja, pinos, eucaliptos etc., todas ellas demandadoras de agrotóxicos.
  • Permite el “Robo de Agua”, por ejemplo, se necesitan mil toneladas de agua para el cultivo de una tonelada de soja. Los pinos y eucaliptos absorben mucha cantidad de agua para crecer rápido y ser rentables. Las represas disminuyen el flujo de agua en los ríos etc.
  • Expulsa al pequeño productor de sus chacras (agricultura sin agricultores).
  • No promueve la producción de alimentos sanos.
  • Exporta productos primarios e importa tecnología.
  • Favorece a las grandes empresas multinacionales y locales, como Monsanto, Cargil, aceiteras, mineras etc.
  • Produce ricos, cada día más ricos y pobres, cada día más pobres, aumentando la brecha, concentrando la tenencia de la tierra y las riquezas.
  • Privatiza la salud, la educación, la energía, las comunicaciones etc.etc.etc..
  • No promueve las energías limpias: eólica, solar, biomasa y otras porque “el negocio” son las represas.
  • Dice defender los derechos humanos y reprime y judicializa la protesta.
  • Si a éste modelo lo llaman de inclusión difícil es imaginarse “el otro”

TODO ESTO CONFORMA UNA POLÍTICA DE ESTADO.

* Juan Yahdjian es médico, miembro de la Mesa Provincial por el NO a las Represas y del Grupo Ecologista Madre Tierra de Eldorado-Misioines.

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