Contrafestejo al 12 de Octubre

Wieslaw Wisniewski *

El 11 de octubre se conmemora el “último día de libertad de los pueblos originarios”. Un día después, hace 520 años, llegaban los conquistadores a sus tierras y ya nada sería lo mismo.

En 1994, cuando se sancionaron las reformas a la Constitución Nacional, los pueblos indígenas creyeron que después de más de cinco siglos, se había abierto la puerta de la justicia. Desde entonces recae en el Congreso el “garantizar () una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas (..) para el desarrollo humano”.

Los legisladores también deben “asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan”. A esto se suman los tratados internacionales firmados por nuestro país.

A pesar de que las provincias con población indígena ajustaron su Constitución a la Nacional, muy poco se avanzó desde entonces. Parte de los pequeños progresos quedaron desactivados por falta de continuidad, o anulados por la utilización política de algunos caciques por parte de los gobiernos. Tampoco hubo nunca una política nacional en la materia, a excepción de ciertos espasmos asistencialistas. No se ha hecho siquiera un diagnóstico, no se sabe cuántos indígenas viven en el país, y la encuesta específica prometida en el Censo de 2001 aún no ha concluido.

La actual gestión educativa busca ampliar la educación intercultural y bilingüe. Pero el resultado es incierto en comunidades que carecen de casi todo. Menos de la mitad logró la propiedad de sus tierras, a veces incluso en predios insuficientes o ineptos para cualquier tipo de producción.

El martes 11 de octubre, el Instituto de Cultura Aborigen (ICA), al que pertenezco, organizó en la ciudad de Córdoba una marcha y un acto para conmemorar festivamente el llamado “último día libre de los pueblos originarios”, en la víspera del 12 de octubre, fecha en que se recuerda la llegada de Cristóbal Colón a tierras americanas.

La convocatoria fue a las 16:30 hs. frente al Patio Olmos, en el Monumento al Sol, conocido también como el Monumento del Indio. Ahí se organizó un pequeño acto recordando las luchas de los Pueblos originarios para conservar su identidad. Desde allí se marchó en caravana, con la participación de unas ciento cincuenta personas hasta Plaza Colón, rebautizada Plaza de los Comechingones.

Cerca de las 19 hs. la marcha arribó finalmente a Plaza Colón, donde unas cien personas más estaban esperando. Desde un escenario improvisado, se manifestaron organizaciones de pueblos originarios (estaban presentes todas las comunidades de los Comechingones y de visita algunos Mapuches de la Provincia de Buenos Aires), partidos políticos y miembros del Instituto de Cultura Aborigen.

Durante el acto se escucharon reclamos a los diferentes estados para que se respete el derecho a la tierra y a la autodeterminación de los pueblos originarios americanos. Se citó con preocupación el accionar estatal en el asesinato de dos miembros de la Comunidad Qom La Primavera de Formosa, y la reciente represión del gobierno boliviano de una protesta de pueblos originarios contra el paso de una ruta sobre tierras comunitarias. También se impulsó el trabajo en conjunto con otros sectores sociales en lucha y se trajo como ejemplo la solidaridad de los trabajadores de la empresa ceramista FA.SIN.PAT (Ex Zanón) de Neuquén, con las comunidades mapuches del sur argentino.

Lo. discursos se interrumpían con las canciones y danzas, de la mano del grupo La Brecha, Sikuris del Viento, la Escuela de Aerófonos Andinos Córdoba, Mixtura Andina, Fuerza Joven, la comparsa Pasos de Fuego (Malón Vive) y una cuerda de candombe y murga, entre otros artistas.

El día siguiente, 12 de octubre, en el predio del Instituto de Culturas Aborígenes se hizo la presentación del libro escrito por los miembros del Centro de Investigaciones del Instituto (CIICA). Somos unos siete profesores e investigadores de este grupo, entre nosotros hay tres descendientes de los Comechingones. El libro presentado es titulado “Aborígenes de Córdoba Capital. Historia del Pueblo de la Toma. Sus caciques, acciones y línea de sucesión”.

El Centro de Investigación del Instituto de Culturas Aborígenes, se había planteado como objetivo conocer qué sucedió con los descendientes de los habitantes del Pueblito de la Toma. La investigación llevada adelante se centró en tres partes: la historia a través de los historiadores cordobeses, la investigación en el Arzobispado (ya que la Iglesia tenía los registros), y el rastreo de las familias descendientes que viven en nuestra ciudad.

Después de casi tres largos años, pudimos concretar nuestra investigación. Para mí era algo muy importante; primero compartir mi forma de investigación (soy el único antropólogo en este grupo, los demás son historiadores y ven las cosas de otra manera), y segundo conocer una buena parte de la historia, tanto de la Ciudad de Córdoba como de los Comechingones. La satisfacción es muy grande por poder estar en la mesa con los demás investigadores frente a todo el público presentando nuestra obra.

Y terminando, sólo quiero decirles que recordemos cada 11 de octubre a los que nos antecedieron en esta tierra y que enseñaron a sus hijos a cuidarla, porque como dice un proverbio mapuche, nadie es dueño de la tierra, la recibe en préstamo cuando nace y la debe devolver a la naturaleza más próspera y fértil cuando se va.

* Wieslaw Visniewski, sacerdote religioso de la Congregación del Verbo Divino y Antropólogo.

Fuente: SVD Argentina

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