Una carrera por la prevención


Romina Ryan / Ana B. Carrillo

Las larvas del mosquito Aedes Aegypti sobreviven adheridas a cacharros y en los bordes de las piletas, hasta la llegada de las primeras lluvias y temperaturas de la primavera superiores a los 15°C. Entonces crecerán y se convertirán en mosquitos adultos, capaces de transmitir el virus del dengue. Una y otra vez. Como el verano pasado, cuando hubo 18.236 casos confirmados y 27.377 sospechosos. El mayor riesgo recae sobre personas que ya contrajeron la enfermedad del serotipo DEN 1: si este año se repite esa variante, tendrán anticuerpos. Pero si Argentina se ve afectada por los DEN 2, 3 ó 4, entonces pueden derivar en casos de dengue hemorrágico, un cuadro mucho más grave que puede costar la vida.

El Ministerio de Salud argentino, reunió a los ministros provinciales del área para aunar criterios y campañas preventivas. Y si bien se adelantó la aplicación de un plan nacional de prevención del dengue, que incluiría la vigilancia epidemiológica, los bloqueos de focos y la promoción comunitaria, aún no se conocen acciones nacionales. Trascendió que se destinarían mil millones de pesos a tal fin. En forma aislada, algunas administraciones locales comenzaron por sus propios medios los operativos. A ellas se suman ONG como Red Solidaria, Solidagro y Cáritas, las cuales coinciden en que hay mucha más conciencia acerca del dengue. En principio, es fundamental localizar los focos y fumigar para que, en cuanto lleguen las lluvias, no se propague con rapidez.

Operativos en marcha

“Los factores socioeconómicos y el cambio climático son algunos de los que han provocado el rebrote del dengue”, comentó el delegado de la Asociación Profesional de Manejo de Plagas Urbanas de Tucumán, Julio César Vallejo. Pablo Yedlin, ministro de Salud de la provincia, dijo: “No es posible ponerle fronteras al dengue, por eso establecimos un plan de invierno contra los criaderos”.

Salta realiza operativos casa por casa en las zonas más sensibles, con la intención de alcanzar 55 mil viviendas. Son 25 los municipios en riesgo y el Ministerio de Salud promueve en ellos la creación de consejos locales de dengue, con representación comunitaria. En Santa Fe, los Ministerios de Estado y Educación junto a los organismos de Aguas y Servicios Públicos y Protección Ciudadana iniciaron tareas de prevención empezando por los estudiantes del primer ciclo para que sean transmisores hacia la comunidad. “También emitiremos publicidades realizadas por el Ministerio de Innovación y Cultura destinadas principalmente a la población infantil”, dijo el ministro de Salud provincial, Miguel Ángel Cappiello. El Gobierno porteño y la provincia de Buenos Aires también acordaron trabajos conjuntos. El 22 de agosto comenzaron los operativos casa por casa en el municipio de Tres de Febrero y el barrio porteño de Liniers, donde hubo un foco el verano pasado. Estos son sólo algunos ejemplos de lo que, en forma dispersa, se replica en el interior. En Chaco, la mitad de la provincia no tiene provisión de agua corriente, y es necesario acumularla en aljibes o pozos, más aún con la escasez de lluvia del último semestre. “Hay que trabajar cada día en la eliminación de criaderos y cuesta que la comunidad lo considere así”, explicó Mario Echevarría, responsable del área epidemiológica provincial. La municipalidad de Charata, la más afectada, espera que comience la construcción de un acueducto, cuya licitación se demora, para abastecer a los habitantes de unos 450 km2.

Un grupo de becarios ya comenzó la campaña de prevención: ante el hallazgo de larvas, aíslan a los habitantes, les brindan tratamiento y fumigan el domicilio y alrededores. La administración provincial de Jorge Capitanich anunció la incorporación de 500 personas para detectar criaderos en 52 localidades, y delegó su erradicación en los municipios.

La mirada de los expertos

“El trabajo de prevención exige ir casa por casa, particularmente en los lugares en los que hay más recipientes como los jardines de las casas, de los countries y también en las villas, donde hay que trabajar con los líderes barriales. Cuantas menos larvas tengamos, menos mosquitos y menos infectados habrá” explicó Horacio López, profesor titular de la cátedra de Infectología de la Facultad de Medicina de la UBA.

Oscar Lencina, director de zoonosis del Instituto Pasteur, señala: “Es un mosquito de hábito domiciliario: la hembra está dentro de la vivienda y el macho en plantas. Hemos encontrado larvas en las rejillas, en tapas de gaseosas, en los bordes de las piletas que no están bien cloradas, en las macetas vacías; y, sin embargo, es muy difícil encontrarlas en un charco. La fumigación puede servir para los mosquitos americanos que están en los parques, pero no para el Aedes Aegypti”.

“Son varias las enfermedades endémicas vinculadas con la pobreza: chagas, paludismo, lesmaniasis, diarreas y tuberculosis. Reflejan la inequidad, por eso no sólo hay que tener sistema de vigilancia y laboratorios: hay que resolver la pobreza y la educación”, agregó López. Por su parte, Lencina consideró que “el medio ambiente de los barrios carenciados está plagado de bolsas plásticas, botellas y recipientes alrededor de las casas, y eso es lo que vuelve a los pobres población de riesgo”.

Yo, tú, todos

La prevención y la higiene doméstica, con el compromiso de cada uno, es la única forma de controlar al mosquito invasor. Si llegamos al verano sin huevos no habrá enfermedad. De junio a septiembre es el período de eliminación de los criaderos. ¿Ya descartaste los tuyos?

El Aedes Aegypti, más que propagar miedo irracional, tal vez nos sugiera una globalización de la protección mutua y de la solidaridad entre personas, provincias y países. Actitudes humanas, por otro lado, de contagio inmediato, a pesar de la mosquitera y el repelente.

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Medidas de prevención

  • Vaciar recipientes con agua estancada dentro y fuera de la casa: latas, botellas, neumáticos, etc.
  • Renovar agua de canaletas, recodos, floreros, peceras y bebederos al menos cada tres días.
  • Tapar los recipientes para almacenar agua, como tanques o barriles.
  • Colocar mosquiteros o telas metálicas en las aberturas de las viviendas.
  • Protegerse de los mosquitos con espirales o pastillas y aplicarse repelente.

Fuente: Revista Ciudad Nueva

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